Los textos se abren completos sin cambiar de página, clickeando "Leer completo"

2 de enero de 2009

Ha llegado el Inspector

Tenía 23 años en el año 1971. La mayoría de las cosas se ignoran a esa edad, aunque uno cree que ya sabe todo. Hacía lo que me mandaban hacer, sin preguntar por qué.


Tuve que ir a habilitar el negocio a la Municipalidad, y luego a retirar el “Libro de Actas”. Y abrí mi negocio de óptica, el 10 de junio de 1971.

No me habían dado un papel siquiera, donde dijera qué condiciones reglamentarias eran indispensables. Y llegó el primer Inspector.

Siempre vestidos de traje y corbata, entraban con el aspecto mafioso de Al Capone, pisando fuerte. Una carpeta entre las manos que apoyaban en el mostrador con rigor teatral, una credencial mostrada cinco segundos que uno no alcanzaba ni a olerla, y la frase con voz de milico: “Inspector de la Municipalidad, quiero ver el Libro de Actas”. Mientras, miraban al voleo a su alrededor para encontrar infracciones.


El primero dijo: “esos cables, está prohibido que estén sueltos, tiene que meterlos en la pared, o en guías que los cubran”. “¿Dónde puedo encontrar la reglamentación?”, pregunté. “Si puso un negocio tiene que conocerla”, me contestó. Y me intimó a arreglar los cables en un plazo. Se fue y yo salí corriendo a meter los cables en guías. El mismo no volvió, pero dejó asentada la infracción, así que el próximo, si veía que no había sido corregida, me podía clausurar.

Averigüé por mi familia que había que poner un matafuegos. Lo puse. Estaba ya todo en orden.

En una oportunidad pasó un inspector cuando estaba cerrado y me dejó una intimación por debajo de la puerta, con la obligación de presentarme ante el Juez del Tribunal de Infracciones, sin decir la causa.

Con mi Libro de Actas concurrí al tribunal. Cuatro horas adentro, medio día laboral perdido, negocio cerrado. Vi el juzgamiento de diversas infracciones.

El Juez llamaba por el nombre. Delante de la platea completa, sin mirar a los ojos al reo, el Juez aplicaba la misma fórmula, también con voz de milico: “¿Qué tiene para alegar en su descargo?” El pobre tipo se mandaba una serie de explicaciones, a las que el juez contestaba dos palabras explicativas de mala gana, al mismo tiempo que condenaba con un sello chas chas, pague una multa de tantos pesos y ya llamaba al que sigue. Me toca a mí.

_¿Qué tiene para alegar en su descargo?
_No sé de qué se trata, alegué sorprendida, asustada.

El juez se dignó a mirarme.

_¿Usted tiene una óptica?
_Sí.
_¿Hizo pintar en la pared del frente la leyenda ÓPTICA?
_Sí.
_Está prohibido pintar letras en las paredes exteriores en territorio de la Capital Federal, cometió una infracción, tiene que pagar una multa de XXX pesos, que pase el que sigue, chas chas sello y afuera.
_Pero, disculpe señor Juez, yo debía haber sido intimada, me parece, darme un tiempo para corregir la infracción, no me parece que por una infracción así, por la cual no corre peligro la vida de nadie, donde sólo se violan normas estéticas, se mande a una persona directamente al tribunal”, dije.
_“Condonada la multa por ser la primera vez, chas chas, queda intimada a sacar las letras de la pared, que pase el que sigue”, dijo el Juez.
Y me fui algo contenta, algo con odio contra el imbécil Inspector a quien nadie iba a sancionar.

La forma como se presentaba la Inspección, era un modo de domesticación, un mensaje de poder, que se daba a través de la humillación. Llegó el próximo Inspector.

_“Quiero ver el Libro de Actas”, dijo el Inspector, y empezó a mirar alrededor.
_“No va a encontrar nada porque está todo en orden”, le dije, demasiado soberbia.
_“Ahá, ¿está todo en orden?”, dijo, “la felicito”. Firmó el Libro y se fue.

A la semana siguiente vuelvo a recibir una citación directa tirada debajo de la puerta para el Tribunal, sin causa.

Otra vez la misma escenografía. Me toca a mí.
_“¿Qué tiene para alegar en su descargo?”
_“No conozco la causa señor Juez”. Abre mi Libro de Actas que tiene en su poder y saca un volante de la óptica. Me lo muestra.

_¿Es suyo este volante?
_Sí señor Juez.
_¿No sabe que está prohibido arrojar volantes en la vía pública?
_ Yo no tiré volantes en la vía pública.
_Este volante fue encontrado en la calle tal, a la altura tal, el día tal.

Y ahí se me prendió la lamparita. Fue un momento clave de mi vida donde comprendí que era indispensable entender la sicología del lobo, aunque todavía no me cerraba.

_“Disculpe señor Juez”,dije, “¿quiere fijarse si el Inspector que encontró ese volante no es el mismo que hizo la última inspección?”. “Y fíjese por favor, si coinciden las fechas”. El Juez confirma que las dos cosas las hizo el mismo Inspector en la misma fecha.

_“El Inspector tenía en su mano en mi mostrador una pila de esos volantes, que se llevan en mano los clientes, y ésto es una venganza Sr. Juez, porque el Inspector encontró todo en orden”, dije.

_“Sobreseída, chas chas, pero igualmente tiene que pagar una multa de XXX pesos, porque ésta es la segunda causa por publicidad, dijo el Juez”.
.
Claro, la otra había sido la de la palabra “ÓPTICA”. Nunca entendí por qué habiendo sido sobreseída tuve que pagar igual, habiendo quedado en claro que el Inspector era un perverso. De ahí en más me dí cuenta de que el Inspector quería plata, coima, y que mientras yo no tirara billetes, iba a tener problemas. Pero yo, era incorruptible.

Imaginate. El sistema capitalista burgués. La corrupción estatal. Yo no iba a transar. YO NO.
.
¿A qué no saben qué pasó? ¿Creen ustedes, que transé? Apuesten señores, apuesten. Abran juego señores, abran juego.

(Continuará).

Leer completo...

Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
Leer el post..
RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
Lady D también estaba embarazada de su primer hijo. El papá de mi hijo decía que nuestro bebé tenía mejor ajuar que el hijo del Príncipe Carlos. Eran épocas de todo importado, y yo, eufórica por mi maternidad, había comprado el mejor cochecito de Harrod's y las ropas y utensilios para bebé, de lo más hermosos que encontré. Leer completo...
06/03/2008 - LOS GLADIOLEROS (cuento)
En el baño empezó a gotear la ducha. Hace de esto cinco años. Llamé a uno de esos brujos de la humanidad que atesoran saberes aquilatados y añejados en paneles de roble, uno de esos que miramos las mujeres agachando la cabeza, reconociendo nuestra inferioridad por efecto de la prueba contundente.
El plomero, que aparece con su bonete inmenso sobre el cual tiene una estrella, trae consigo herramientas que como la varita mágica, sólo obedecen a su secreto conjuro. La casa es un poco vieja, me dijo al irse, la próxima vez no le va a poder cambiar el cuerito a la canilla, va a tener que cambiar los caños. La sentencia estaba echada.
Cinco años después, es decir, ahora, se volvió a romper el cuerito y volvió a gotear la ducha. Leer más...
9/10/2008 - LOS JUDÍOS Y LOS REYES MAGOS (cuento)
Era la mañana del 6 de enero de 1954. Verano. En ese año yo iría al colegio por primera vez. Era la hija mayor de un matrimonio de judíos polacos inmigrantes. Teníamos un local de comercio seguido de vivienda, como había entonces. En el local, estaba mi papá. En la cocina de la vivienda, estaba mi mamá haciéndome el desayuno. Mis dos hermanitos, de 3 y 4 años, estaban aún en las cunas. Yo desayuné, y como hacía todos los días, salí a la calle a jugar con mis amiguitas. Serían las 10 de la mañana. Salgo a la calle y lo primero que veo es que todas mis amiguitas están juntas, y tienen algún juguete en la mano. Me extrañó muchísimo.
La Susi, mi mejor amiguita, tenía una enorme muñeca de trapo que yo no conocía, y la abrazaba y la ponía en el suelo a caminar, y la muñeca blanduzca se bamboleaba sacudiendo las trenzas rubias de hilos de lana de tejer.Leer Más...
16/09/2008 - MI LIBRO DE LECTURA DEL 55 (cuento)
El 16 de septiembre de 1955 yo tenía siete años, y estaba en "primero superior" (hoy segundo grado) de la escuela primaria.
La Revolución Libertadora trajo un cambio a la Escuela. Desaparecieron los carteles que cubrían las paredes en su parte superior tocando el techo de mi aula. De letras inmensas, decían "Segundo Plan Quinquenal-Perón cumple-Evita dignifica". La palabra "quinquenal" me encandilaba con sus sonidos juguetones, y no entendía bien qué quería decir "dignifica".
La presencia de Perón y Evita se trocó por paredes ascépticas, vacías, que me impresionaron cuando volví a la Escuela, después de unos días de asueto. El retrato de San Martín lucía ahora solitario y único símbolo del aula, como frío testimonio en blanco y negro de una historia lejana, sin la companía de aquellos carteles de colores alegres, de fondo amarillo y letras rojas, que representaban cosas del presente. Leer más...
13/11/2008 - GUEFILTE FISH (cuento)
Como yo soy la intelectual de la familia, mi cuñada Rivke me tiene envidia. ¿Qué creías? Te voy a contar lo que pasó. Era Rosh Hashaná y mamá invitó a hacer fiesta en su casa. Yo no le dije que no, ¿qué, acaso quiero cocinar para diez personas? Si a ella le gusta, que lo haga ella. El día que no esté mamá, va a ser otra cosa. Ahí voy a tener que cocinar yo, porque no voy a esperar que mi cuñada aprenda a cocinar, ni voy a comer esas porquerías que hace que no tienen gusto a nada.
Bueno, te estaba diciendo. Resulta que me puse a leer la historia del guefilte fish, en un libro antiguo de cultura idish. Vos sabés que a mí me gustan los libros, no voy a dejar de leer libros sólo para que mi cuñada no se sienta mal. Entonces leí que el guefilte fish estaba formado por tres distintas clases de pescado por una razón. Yo siempre me pregunté cuál serìa la razón de que fuera necesario hacerlo de distintos pescados. Leer más...
24/12/2008 - UN CUENTO DE NAVIDAD (cuento)
A pesar de ser judía, celebré Navidad mientras duró el matrimonio con el padre de mi hijo, que murió en el año 1994. Era gallego, socialista y agnóstico, pero le encantaba la Navidad, una costumbre que su madre engalanaba con una enorme Empanada a la Gallega que quedó en la memoria de sus cinco hijos. La Empanada a la Gallega de Doña Encarnación, a quien no tuve el gusto de conocer porque llegué tarde a la vida de esa familia, se repetía cada Navidad, con el consiguiente comentario obligado, “nada que ver con la que hacía la vieja”.

Mi nene era muy chiquito, recién ese año se había dado cuenta del personaje de Papá Noel. Su papá se disfrazaba y hacía las delicias de todos los chicos. Le habíamos dicho que iba a venir Papá Noel, con una bolsa de regalos. Leer más...
04/05/2008 - BUNGE ME SALVÓ LA VIDA (relato)
Bunge me salvó la vida con el mismo extraño mecanismo con el que mi hermanito descubrió la palmeta. Primero cuento la historia de mi hermanito. Después retomo con Bunge.
Capítulo 1. El extraño caso de mi hermanito y la palmeta
Un día apareció Raid.
Un aviso novedoso decía por televisión: ¡con la palmeta NO! ¡Llegó Raid! y aparecía en un dibujo animado, una palmeta estrellando insectos en la pared enchastrada de moscas aplastadas, y luego una señorita disparando el Raid por el ambiente. Mi hermanito y yo estábamos mirando televisión, y ambos nos asombramos. Leer más...