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5 de agosto de 2010

EL ORO DE ANDALGALÁ, LA PELÍCULA QUE NO FILMÓ FELLINI

Los habitantes de Andalgalá se enteraron un día que habían dormido todas sus siestas acostados sobre un lecho de oro. Que Dios había depositado ese oro en el mismo subsuelo de sus casas y que ese oro se extendía y derramaba oculto, desde la creación del mundo, también dentro de las inútiles montañas de un paisaje incapaz de haber atraído a algún un turista.

Esas montañas con oro en sus entrañas merecían ser dinamitadass, sí. Merecían ser voladas por los aires y convertidas en minúsculas piedras, como castigo al ocultamiento milenario, que ahora era visto por los habitantes como burla cruel a la pobreza de Andalgalá, esa pobreza que siempre habían creído su único destino.

Los vecinos miraban las montañas y las imaginaban volando por el aire hechas añicos, y veían entre sueños despiertos al dorado metal, dios divino entre los dioses, manar su néctar de riqueza, hacer de cada poblador de Andalgalá un nuevo jeque árabe, un gran visir, un sultán. Ese oro les pertenecía. A ellos. A los pobladores de Andalgalá.

Ya no estarían más los viejos mirando pasar la vida como en Macondo, viendo caer la lluvia, sentados en una silla en la vereda. Ni las niñas harían más bolillos mirando ocultas tras los visillos a ese hombre joven que tienen en su mente.

Un día llegó a Andalgalá el encantador de serpientes, que también vendía el Elixir de la Riqueza. Se llamaba Menem. Llegó en tren hasta la estación de ferrocarril, vestido de frack, con su galera y su bastón, sacando el cuerpo por la ventanilla, saludando a la gente que se había juntado para darle la bienvenida. Se había formado una banda de música con empleados del Banco, bomberos, policías y maestros de escuela que tocaban un instrumento. Y el coro de los chicos cantaba bellas canciones de folklore.

Del tren bajaron también unos señores gordos con gruesas cadenas de oro colgando de sus bolsillos para sostener su reloj. Los gruesos bigotes tapando las comisuras de los labios, lograron ocultar las relamidas de sus voraces lenguas.

El pueblo entero siguió en procesión a la comitiva, con la banda de música tocando, hasta la Plaza principal, donde esperaba el gobernador y sus funcionarios montado en una tarima de madera. Allí Menem le vendió al pueblo de Andalgalá el Elixir de la Riqueza, diciéndoles a los pobladores que si tomaban de esa botella se iban a hacer millonarios, porque de las montañas iba a brotar el oro. Y todos le creyeron. La Plaza estaba adornada con guirnaldas de papel hechas a mano por las matronas, mientras la banda tocaba a morir redoblando el compás, llena de euforia.

¿Cuál fue la realidad? La empresa minera de esos señores gordos se lleva todo el oro y no deja ni una pepita. Con los impuestos que esos señores le pagan al gobierno de Andalgalá SE PAGAN TODOS LOS GASTOS del pequeño estado, del hospital, de la escuela, y los sueldos de los empleados públicos. Muy poca gente trabaja en la mina. Ni siquiera trabajo en la mina hubo para los soñadores de volar en la afombra mágica.

Todos los soñadores se chocaron con una verdad que apareció como una paliza. Andalgalá no sería como dijo el encantador de serpientes, un nuevo Eldorado donde vendrían todos los peregrinos del mundo a ver brotar el oro. y hacer turismo para dejar más plata en el pueblo. Unos cuantos ilusos habían tomado todos sus ahorros y los gastaron antes de saber la verdad, construyendo hoteles que nunca nadie habitaría.

Dicen que las familias se dividieron en dos como Montescos y Capuletos, enfrentadas, los que trabajan para el estado de la ciudad contra los que están afuera de ese círculo privilegiado, que no recibe oro, sino sueldos básicos.

Y empezaron las protestas callejeras de todos los defraudados. Antes de salir a la calle, en cada casa se escuchan las disputas entre hermanos, entre hijos y padres. Los que están empleados en el estado les gritan a los defraudados que si se va la mina ellos se van a quedar sin trabajo y el pueblo va a volver a ser lo mismo que antes.

Hete aquí que otro día especial llegó también a la misma estación de ferrocarril un segundo encantador de serpientes y vendedor de Elixires. Solanas se llamaba, el que les dijo a los defraudados que los señores gordos además de llevarse su oro les envenenan las aguas, que son el demonio y que tienen que salir a combatir contra los infieles para que puedan volver a tomar agua limpia y liberar el Santo Sepulcro del Oro de Andalgalá, dejando descansar el oro bajo sus casas.

Y allí fueron los defraudados, otra vez a beber de un Elixir. Solanas llevó una cámara y filmó a los pobladores manifestando su defraudación. Y se llevó la foto para salir en TN buscando ganar una posición en su campaña política. Allí quedó el pueblo de Andalgalá, solito con su alma, desconfiado ahora también del agua que bebe, pero dispuesto a morir antes de entregar su casa para que le saquen el oro enterrado abajo de sus pies.

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Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
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RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
Lady D también estaba embarazada de su primer hijo. El papá de mi hijo decía que nuestro bebé tenía mejor ajuar que el hijo del Príncipe Carlos. Eran épocas de todo importado, y yo, eufórica por mi maternidad, había comprado el mejor cochecito de Harrod's y las ropas y utensilios para bebé, de lo más hermosos que encontré. Leer completo...
06/03/2008 - LOS GLADIOLEROS (cuento)
En el baño empezó a gotear la ducha. Hace de esto cinco años. Llamé a uno de esos brujos de la humanidad que atesoran saberes aquilatados y añejados en paneles de roble, uno de esos que miramos las mujeres agachando la cabeza, reconociendo nuestra inferioridad por efecto de la prueba contundente.
El plomero, que aparece con su bonete inmenso sobre el cual tiene una estrella, trae consigo herramientas que como la varita mágica, sólo obedecen a su secreto conjuro. La casa es un poco vieja, me dijo al irse, la próxima vez no le va a poder cambiar el cuerito a la canilla, va a tener que cambiar los caños. La sentencia estaba echada.
Cinco años después, es decir, ahora, se volvió a romper el cuerito y volvió a gotear la ducha. Leer más...
9/10/2008 - LOS JUDÍOS Y LOS REYES MAGOS (cuento)
Era la mañana del 6 de enero de 1954. Verano. En ese año yo iría al colegio por primera vez. Era la hija mayor de un matrimonio de judíos polacos inmigrantes. Teníamos un local de comercio seguido de vivienda, como había entonces. En el local, estaba mi papá. En la cocina de la vivienda, estaba mi mamá haciéndome el desayuno. Mis dos hermanitos, de 3 y 4 años, estaban aún en las cunas. Yo desayuné, y como hacía todos los días, salí a la calle a jugar con mis amiguitas. Serían las 10 de la mañana. Salgo a la calle y lo primero que veo es que todas mis amiguitas están juntas, y tienen algún juguete en la mano. Me extrañó muchísimo.
La Susi, mi mejor amiguita, tenía una enorme muñeca de trapo que yo no conocía, y la abrazaba y la ponía en el suelo a caminar, y la muñeca blanduzca se bamboleaba sacudiendo las trenzas rubias de hilos de lana de tejer.Leer Más...
16/09/2008 - MI LIBRO DE LECTURA DEL 55 (cuento)
El 16 de septiembre de 1955 yo tenía siete años, y estaba en "primero superior" (hoy segundo grado) de la escuela primaria.
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La presencia de Perón y Evita se trocó por paredes ascépticas, vacías, que me impresionaron cuando volví a la Escuela, después de unos días de asueto. El retrato de San Martín lucía ahora solitario y único símbolo del aula, como frío testimonio en blanco y negro de una historia lejana, sin la companía de aquellos carteles de colores alegres, de fondo amarillo y letras rojas, que representaban cosas del presente. Leer más...
13/11/2008 - GUEFILTE FISH (cuento)
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Bueno, te estaba diciendo. Resulta que me puse a leer la historia del guefilte fish, en un libro antiguo de cultura idish. Vos sabés que a mí me gustan los libros, no voy a dejar de leer libros sólo para que mi cuñada no se sienta mal. Entonces leí que el guefilte fish estaba formado por tres distintas clases de pescado por una razón. Yo siempre me pregunté cuál serìa la razón de que fuera necesario hacerlo de distintos pescados. Leer más...
24/12/2008 - UN CUENTO DE NAVIDAD (cuento)
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Mi nene era muy chiquito, recién ese año se había dado cuenta del personaje de Papá Noel. Su papá se disfrazaba y hacía las delicias de todos los chicos. Le habíamos dicho que iba a venir Papá Noel, con una bolsa de regalos. Leer más...
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Bunge me salvó la vida con el mismo extraño mecanismo con el que mi hermanito descubrió la palmeta. Primero cuento la historia de mi hermanito. Después retomo con Bunge.
Capítulo 1. El extraño caso de mi hermanito y la palmeta
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Un aviso novedoso decía por televisión: ¡con la palmeta NO! ¡Llegó Raid! y aparecía en un dibujo animado, una palmeta estrellando insectos en la pared enchastrada de moscas aplastadas, y luego una señorita disparando el Raid por el ambiente. Mi hermanito y yo estábamos mirando televisión, y ambos nos asombramos. Leer más...