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24 de agosto de 2010

EL FOLLETÍN BLOGUERO

DON BENITO VILLANUEVA, SENADOR DE LA NACIÓN (IªPARTE)

El terremoto de Mendoza, en1860, deja a Benito Villanueva huérfano y pobre. Amigos de sus padres se hacen cargo de él. Lo visten, y le costean los estudios. Uno de ellos es un tal Bernabé Martinez.

Un nieto de Bernabé Martinez, de catorce años, vive con su familia en Buenos Aires, pasando necesidades, cuando Benito Villanueva ya es Senador de la Nación. El chico se llama Ramón Columba, y a pesar de la edad, tiene en sus manos el prodigio del dibujo de retrato y la caricatura. Ha hecho un retrato de Don Benito, una cabeza de tamaño natural al lápiz, tomada de una postal que era común encontrar en las librerías y quioscos de la ciudad, junto a otras postales de todo hombre público famoso e importante.

Una mañana de febrero de 1906, los padres resuelven que el niño debe ir a ver a don Benito Villanueva. Se lleva el retrato hecho un rollo bajo el brazo y se dirige al Congreso, que acaba de construirse, y está desprovisto aún de su actual cúpula de bronce.

Benito Villanueva estaba ejerciendo el cargo de presidente del Senado, ya que el Vicepresidente, José Figueroa Alcorta, había asumido el cargo de Presidente de la Nación por enfermedad de Manuel Quintana, quien moriría al mes siguiente.

El chico de pantalones cortos se presenta ante el guardián de la puerta del Congreso, quien le niega la entrada bajo todo concepto. Pero alguien lo llama y entra cerrando la puerta. Ramón se da cuenta de que la puerta no está cerrada con llave, intenta abrirla, lo hace y penetra a una galería que va a dar al despacho de don Benito Villanueva quien está en una reunión.

El joven con el rollo de cartulina bajo el brazo se hace ver porque la puerta del despacho está abierta. Don Benito Villanueva sale a satisfacer su curiosidad, ve el dibujo que hizo ese niño de pantalones cortos que deambula por el pasillo. Todos los concurrentes a la reunión lo rodean para observar el magnífico retrato. Federico Lacroze se llena de alabanzas. Benito Villanueva le pide que vaya a verlo mañana a su casa y le da la dirección.

La casa del presidente del Senado está en Av Quintana y Ayacucho. Es un palacete con una puerta de hierro forjado, artística y pesada, frente a la que Atilio, el portero italiano vestido de levita, le repite hoy las mismas palabras que el portero del Congreso vestido de frac y botones plateados, le dijo ayer: ¡No se puede pasar!

El chico le dice al portero que vino por indicación del mismo don Benito, que por favor lo anuncie. Atilio toma el teléfono de la portería y enseguida le dice que pase.

Ramón cruza el jardín del palacio, sube unos escalones de mármol, atraviesa una terraza entoldada por glicinas, penetra en el gran hall de la casa, donde mullidas alfombras silencian sus pisadas. Las paredes tapizadas de damasco rojo están cubiertas de cuadros al óleo con marcos dorados. Un piano de cola bajo la escalera monumental que lleva al piso superior está cubierto por un estupendo mantón de Manila. Todo eso lo ve mientras es conducido por el mucamo hasta una salita-escritorio donde lo espera don Benito.

El Senador abre de nuevo la cartulina y mientras contempla maravillado la obra al lápiz, Ramón aprovecha para decirle que su madre le ha recomendado que le diga que es nieto de Bernabé Martinez. Don Benito le pregunta, después de haberse sorprendido gratamente de conocer al nieto de su benefactor, en qué puede serle útil. El chico le dice: soy taquígrafo y deseo entrar en el Senado. Don Benito le contesta: ahora no hay vacantes, pero más adelante, veremos.

Al año siguiente, el 27 de febrero de 1907, se presenta de nuevo Ramón Columba a ver a don Benito. Pero esta vez se dirige a la Casa Rosada, ya que está ejerciendo el cargo de Presidente de la Nación por ausencia de Figueroa Alcorta. Al anunciarse en la entrada de la Casa Rosada, sale a recibirlo el secretario del Presidente, Adrián Escobar, quien le pregunta si es muy urgente, porque el Presidente está muy ocupado.

-Dígale, por favor, que ha fallecido mi padre, y necesito, con toda urgencia, el puesto en la Cámara de Senadores que me permití solicitarle...El secretario se retira y vuelve con una tarjeta que dice lo siguiente: "Al secretario del Senado don Adolfo Labougle: Benito Villanueva le ruega quiera nombrar al joven Ramón Columba, taquígrafo del Senado, aunque sea de supernumerario." Ramón Columba tenía entonces quince años y tres meses. El 4 de marzo de 1907, Ramón Columba recibía su nombramiento.

Don Benito Villanueva ejerció el cargo de Senador por 30 años seguidos, hasta 1922. Mientras tanto, increíblemente, sin haber recibido herencia, fue industrial, hacendado, "turfman", director o presidente de grandes empresas, y se dio la gran vida con una aureola fastuosa y "obstinado solterismo".

No existe ninguna biografía de este señor. Cuando falleció en 1933 Ramón Columba recurrió a sus "pocos allegados" y ninguno le proporcionó una sola línea de su pasado. Alguien ha oído decir que fue secretario de Sarmiento. Y nada más.

Pero se saben muchas cosas que vio y recordó Columbia, que nos sirven para armar el personaje que todos podemos entrever como un corrupto de los peores, dándose la vida que describe Columba con detalles, admirado de su capacidad de goce. No sospechó nunca Columba que nosotros lo miraríamos con otros ojos, desde el siglo XXI.

(continúa mañana)

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Ramón Columba.
Por cuarenta años ejercería el oficio de taquígrafo del Senado , lo que lo convierte en un testigo privilegiado de todos los acontecimientos que registró en su taquigrafía. Al mismo tiempo que se especializaba cada vez más en su función, obteniendo el record de velocidad, desarrollaba con éxito una carrera de dibujante. Es autor del "Manual sintético de taquigrafía", y al mismo tiempo, su magnífica obra gráfica lo lanza a la popularidad ya en 1911. No existe revista ni diario importante , que no haya publicado sus retratos y caricaturas, llegando también al cine y hasta el noticiero "Sucesos Argentinos". Fundó la Editorial Columba a través de la cual publicó la primera revista de historietas de la Argentina "El Tony", y una de las primeras del mundo.

Ramón Columba no sólo retrató en dibujo a todas las figuras públicas de su época para que queden en la galería de la Historia, no sólo escribió en taquigrafía las sesiones del Senado que quedaron en el archivo de la Historia, también, entre otros, editó un libro del cual estamos extrayendo este texto, en el que retrató y relató con palabras lo que él veía y escuchaba en el Senado de la Nación. El libro se llama "El Congreso que yo he visto". Y gracias a estos relatos, y sorteando la ideología conservadora de Columba, seguiremos escudriñando en los vericuetos de los personajes importantes de principio de siglo XX, que tanto tienen que ver con lo que hoy estamos viviendo.

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Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
Leer el post..
RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
Lady D también estaba embarazada de su primer hijo. El papá de mi hijo decía que nuestro bebé tenía mejor ajuar que el hijo del Príncipe Carlos. Eran épocas de todo importado, y yo, eufórica por mi maternidad, había comprado el mejor cochecito de Harrod's y las ropas y utensilios para bebé, de lo más hermosos que encontré. Leer completo...
06/03/2008 - LOS GLADIOLEROS (cuento)
En el baño empezó a gotear la ducha. Hace de esto cinco años. Llamé a uno de esos brujos de la humanidad que atesoran saberes aquilatados y añejados en paneles de roble, uno de esos que miramos las mujeres agachando la cabeza, reconociendo nuestra inferioridad por efecto de la prueba contundente.
El plomero, que aparece con su bonete inmenso sobre el cual tiene una estrella, trae consigo herramientas que como la varita mágica, sólo obedecen a su secreto conjuro. La casa es un poco vieja, me dijo al irse, la próxima vez no le va a poder cambiar el cuerito a la canilla, va a tener que cambiar los caños. La sentencia estaba echada.
Cinco años después, es decir, ahora, se volvió a romper el cuerito y volvió a gotear la ducha. Leer más...
9/10/2008 - LOS JUDÍOS Y LOS REYES MAGOS (cuento)
Era la mañana del 6 de enero de 1954. Verano. En ese año yo iría al colegio por primera vez. Era la hija mayor de un matrimonio de judíos polacos inmigrantes. Teníamos un local de comercio seguido de vivienda, como había entonces. En el local, estaba mi papá. En la cocina de la vivienda, estaba mi mamá haciéndome el desayuno. Mis dos hermanitos, de 3 y 4 años, estaban aún en las cunas. Yo desayuné, y como hacía todos los días, salí a la calle a jugar con mis amiguitas. Serían las 10 de la mañana. Salgo a la calle y lo primero que veo es que todas mis amiguitas están juntas, y tienen algún juguete en la mano. Me extrañó muchísimo.
La Susi, mi mejor amiguita, tenía una enorme muñeca de trapo que yo no conocía, y la abrazaba y la ponía en el suelo a caminar, y la muñeca blanduzca se bamboleaba sacudiendo las trenzas rubias de hilos de lana de tejer.Leer Más...
16/09/2008 - MI LIBRO DE LECTURA DEL 55 (cuento)
El 16 de septiembre de 1955 yo tenía siete años, y estaba en "primero superior" (hoy segundo grado) de la escuela primaria.
La Revolución Libertadora trajo un cambio a la Escuela. Desaparecieron los carteles que cubrían las paredes en su parte superior tocando el techo de mi aula. De letras inmensas, decían "Segundo Plan Quinquenal-Perón cumple-Evita dignifica". La palabra "quinquenal" me encandilaba con sus sonidos juguetones, y no entendía bien qué quería decir "dignifica".
La presencia de Perón y Evita se trocó por paredes ascépticas, vacías, que me impresionaron cuando volví a la Escuela, después de unos días de asueto. El retrato de San Martín lucía ahora solitario y único símbolo del aula, como frío testimonio en blanco y negro de una historia lejana, sin la companía de aquellos carteles de colores alegres, de fondo amarillo y letras rojas, que representaban cosas del presente. Leer más...
13/11/2008 - GUEFILTE FISH (cuento)
Como yo soy la intelectual de la familia, mi cuñada Rivke me tiene envidia. ¿Qué creías? Te voy a contar lo que pasó. Era Rosh Hashaná y mamá invitó a hacer fiesta en su casa. Yo no le dije que no, ¿qué, acaso quiero cocinar para diez personas? Si a ella le gusta, que lo haga ella. El día que no esté mamá, va a ser otra cosa. Ahí voy a tener que cocinar yo, porque no voy a esperar que mi cuñada aprenda a cocinar, ni voy a comer esas porquerías que hace que no tienen gusto a nada.
Bueno, te estaba diciendo. Resulta que me puse a leer la historia del guefilte fish, en un libro antiguo de cultura idish. Vos sabés que a mí me gustan los libros, no voy a dejar de leer libros sólo para que mi cuñada no se sienta mal. Entonces leí que el guefilte fish estaba formado por tres distintas clases de pescado por una razón. Yo siempre me pregunté cuál serìa la razón de que fuera necesario hacerlo de distintos pescados. Leer más...
24/12/2008 - UN CUENTO DE NAVIDAD (cuento)
A pesar de ser judía, celebré Navidad mientras duró el matrimonio con el padre de mi hijo, que murió en el año 1994. Era gallego, socialista y agnóstico, pero le encantaba la Navidad, una costumbre que su madre engalanaba con una enorme Empanada a la Gallega que quedó en la memoria de sus cinco hijos. La Empanada a la Gallega de Doña Encarnación, a quien no tuve el gusto de conocer porque llegué tarde a la vida de esa familia, se repetía cada Navidad, con el consiguiente comentario obligado, “nada que ver con la que hacía la vieja”.

Mi nene era muy chiquito, recién ese año se había dado cuenta del personaje de Papá Noel. Su papá se disfrazaba y hacía las delicias de todos los chicos. Le habíamos dicho que iba a venir Papá Noel, con una bolsa de regalos. Leer más...
04/05/2008 - BUNGE ME SALVÓ LA VIDA (relato)
Bunge me salvó la vida con el mismo extraño mecanismo con el que mi hermanito descubrió la palmeta. Primero cuento la historia de mi hermanito. Después retomo con Bunge.
Capítulo 1. El extraño caso de mi hermanito y la palmeta
Un día apareció Raid.
Un aviso novedoso decía por televisión: ¡con la palmeta NO! ¡Llegó Raid! y aparecía en un dibujo animado, una palmeta estrellando insectos en la pared enchastrada de moscas aplastadas, y luego una señorita disparando el Raid por el ambiente. Mi hermanito y yo estábamos mirando televisión, y ambos nos asombramos. Leer más...